Todos deberíamos ser feministas es el nombre de una
conferencia TED que Chimamanda dio en África en diciembre de 2012. Decidió
hablar sobre feminismo porque es un tema muy importante para ella y que todavía
genera controversia. Principalmente, porque para desprestigiarlo, el feminismo
está rodeado de estereotipos despectivos.
Comienza su ensayo hablando sobre diversas
situaciones en las que se encontró con el apelativo feminista como un mote
despectivo, desde un amigo entrañable de la infancia hasta el consejo no
solicitado de un periodista.
“Odias a los hombres, odias los corpiños, odias la
cultura africana, crees que las mujeres deberían mandar siempre, no llevas
maquillaje, no te depilas, siempre estás enfadada, no tienes sentido del humor
y no usas desodorante”, resume Chimamanda como la descripción falaz que la sociedad
atribuye a las feministas.
El problema de estos preconceptos es que concluyen
por naturalizarse. Así como sucede con los estereotipos de género. La escritora
nigeriana lo ejemplifica con diversas situaciones que vivió en los que la “ningunearon”
por el hecho de ser mujer. Y cita a Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz en
2004, cuando dijo que cuanto más arriba llegas, menos mujeres hay. Porque históricamente
los hombres tienen el dinero, tienen el poder y gobiernan el mundo. Pero, la
verdad es que no se gobierna con la fuerza física, característica que se puede
atribuir al hombre, sino con la inteligencia o la creatividad que no tienen ni
hormonas ni diferencias de género.
En definitiva, la escritora nigeriana acepta que
esta situación de injusticia la llena de rabia, todas deberíamos sentirnos
rabiosas. Pero deja un espacio abierto a la esperanza porque considera a la
especie humana capaz de repensarse a sí misma. Y quizás cambiar la forma de educar
desde la infancia, sin tanto estereotipo de género dañino, de criar en libertad.
“¿Qué pasaría si, a la hora de criar a nuestros hijos e hijas, no nos
centráramos en el género sino en la capacidad? ¿Y si no nos centráramos en el
género sino en los intereses?”.
Si algo está funcionando tan mal en la cultura
patriarcal que somete, violenta y asesina, es momento de cambiar la cultura.
Pero, como dice Chimamanda, es un cambio que debe comprometernos a mujeres y
hombres. Por eso, en definitiva, Todos deberíamos ser feministas.
https://www.chimamanda.com/